Beneficios de los iones negativos, la “vitamina del aire”

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Vivimos en una atmósfera sana cuando el aire que respiramos está en equilibrio y la proporción adecuada para ello es de 1 ion positivo por 4 iones negativos. ¿Sabías que los vientos secos y los días de luna llena producen iones positivos, poco favorables para la salud? ¿Y que el agua en movimiento (fuente, cascada) o la función clorofílica de las plantas generan iones negativos, buenos para tu organismo? Julia Rodríguez Peralta nos habla en este artículo de colaboración sobre la necesidad de rodearnos de iones negativos. ¡Todos a la playa!

 

                                                                       foto colaborador julia rodriguez

                            Julia Rodríguez Peralta, gerente de Limonnela, Sistema verde de limpieza

¿Habéis oído hablar alguna vez  de los beneficios de los iones negativos, esa maravilla de la naturaleza? También se les conoce como “la vitamina del aire” por los beneficios tan espectaculares que nos aportan a todos los seres vivientes del planeta, desde las personas pasando por los animales y plantas.

El aire contiene, como bien sabéis, polvo atmosférico, iones pesados (smog) y moléculas de nitrógeno, oxigeno, vapor de agua, dióxido de carbono, etc. Estas moléculas dan lugar a los iones, que dependiendo de su carga eléctrica pueden ser iones positivos o negativos.

Iones negativos o Iones saludables

Qué alegría de buen tiempo para ir a la playita, al monte y disfrutar de la linda naturaleza, de los bosques y ríos. ¿Por qué nos sentimos tan bien y relajados en estos lugares? Pues algunos dirán, por el paisaje, por los colores, por los olores, también por la luz y el aire puro que respiramos.

En este último punto, es donde nos vamos a detener, pues ahora toca hablar de los iones negativos que están presentes en la atmósfera que nos rodea.

Los iones negativos, son iones con carga eléctrica negativa, de ahí su nombre. Además de los múltiples beneficios que nos aportan son necesarios para la vida en el planeta. Al ser partículas incoloras e insípidas, no las podemos apreciar, pero sus efectos son evidentes, el bienestar es evidente.

Según el Journal of Applied Microbiology, en un estudio presentado en la edición de 1987 se demostró que los iones negativos no presentan efectos secundarios adversos.

Para que os hagáis una idea, se considera una  atmósfera sana cuando el aire que respiramos está en equilibrio. Para ello la proporción adecuada es de 1 ion positivo por 4 iones negativos.

 

 julia bosque

 

Los iones negativos del aire se producen en la naturaleza de forma espontánea. Nombro algunos ejemplos:

– por el agua en movimiento de fuentes, cascadas, el agua del mar (Efecto Lenard)

– por descarga eléctrica de los rayos

– por la función clorofílica de las plantas

– por emisión natural de la radiactividad de la tierra

Los iones negativos, los absorbemos por la piel y por la respiración y los efectos maravillosos más conocidos son: relajación, bienestar,  reducción del estrés, aumento del rendimiento corporal y psíquico, mejoran la memoria y la concentración, sueño profundo, fortalecen el sistema inmunológico, mejoran el metabolismo, mejoran la epidermis al oxigenarla más, mejoran el asma y las condiciones respiratorias.

Iones Positivos o Iones poco saludables

Estamos hablando de la naturaleza y como bien sabéis, todo elemento tiene su opuesto, que en nuestro  caso, son los iones positivos o también conocidos como “iones de la contaminación”.

Los fenómenos naturales que los  producen son:

  • Los vientos secos
  • la acción de los rayos ultravioleta del sol
  • los días húmedos o polvorientos
  • cuando la luna está más próxima a la tierra (luna llena).

 

Hoy en día, con el desarrollo y crecimiento tecnológico estamos contribuyendo gravemente a la mayor producción de estos iones positivos, que tanto nos perjudican.

El desequilibrio iónico en la atmósfera lo tenemos servido con la contaminación ambiental, que producen nuestras grandes urbes.

Para no irnos tan lejos ¿Quién no tiene en casa electrodomésticos, aire acondicionado, TV, ordenadores, wifi, etc . Pues eso, la mayoría. Estos aparatos son contaminantes de iones positivos.

Los efectos más comunes  de la presencia de estos iones en tu organismo son: depresión e irritación, dolores de cabeza, insomnio, cansancio,  enfermedades respiratorias, disminución de la actividad sexual, malestar general…

Cierto que a estas alturas forman parte de nuestras vidas, pero debemos de ser conscientes de los problemas que nos puedes acarrear y buscar alternativas para aminorar los efectos perjudiciales sobre nuestra salud ambiental.

Tomemos el hábito de desenchufar los aparatos mientras no los usemos. Abrir las ventanas para ventilar las estancias, utilizar las lámparas de sal de roca, que emiten iones negativos, etc.

Ya por curiosidad os comparto algunos artículos que están basados en la emisión de iones negativos y que tenemos más a mano: las lámparas de sal de roca , las duchas ecológicas, la ecobola  para lavadoras, el cepillo de diente iónico , los aparatos de  purificadores de aires, ionizadores para coches, pulseras, etc.

Dicen que cualquier cosa en exceso es perjudicial para la salud…¡menos en el caso de los iones negativos!

 

En la tienda online de Limonnela, Sistema Verde de Limpieza, podéis encontrar gran parte de estos productos saludables generadores de iones negativos. http://limonnela.ecarty.com/public 

 

Fuente: http://www.buenasterapias.es/archives/10830

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